Manuel Ávila Camacho, nacido un 24 de abril de 1897, significó el final de las presidencias comandadas por militares. Jefe de Estado entre 1940 y 1946, dio pie al primer jefe de estado civil, encarnado en Miguel Alemán Valdés.

En un tiempo complejo para México, tras el hundimiento del buque Potrero del Llano, el «presidente caballero» tras no recibir respuesta de las Potencias del Eje, declaró la guerra y así, el ejercito mexicano se unió a la Segunda Guerra Mundial.

image016

Esto dio posibilidad a que el Congreso de la Unión, autorizara al primer mandatario para legislar asuntos de administración pública. Y el deporte, no fue un asunto ignorado por Ávila Camacho.

Varias quejas en contra del Asturias y el Club Moctezuma, quiénes llegaron a alinear nueve extranjeros por dos mexicanos, surgieron principalmente del Atlante, dirigido por otro general, José Manuel Núñez, y por el América, llevó a la creación de una Comisión de Fomento Deportivo en el Distrito Federal, que entre otras cosas, promovió una protección al futbolista profesional en el artículo undécimo del Decreto Presidencial del 19 de enero de 1945, que dice a la letra:

“Artículo decimoprimero: Las Autoridades del Distrito Federal no permitirán la celebración de juegos de futbol sóccer, como espectáculos públicos de paga, ni la organización de ligas ni campeonatos de ese deporte, si en los equipos participantes no actúan como mínimo seis jugadores mexicanos por nacimiento durante la temporada oficial correspondiente a los años de 1945 a 1946, y un mínimo de siete jugadores mexicanos por nacimiento, desde el primer juego de la temporada oficial de 1946 al 1947 y en adelante Se exceptúan de esta prevención los partidos internacionales o interclubes con conjuntos extranjeros visitantes”.

Hoy, a 73 años, seguimos en polémica en tiempos de la regla 9/9, que pide mismo número de futbolistas mexicanos y extranjeros.

Deja un comentario

Tendencias